¿Qué es una fisura o fractura costal?
Una fisura de costilla es una fractura parcial que no llega a separar completamente el hueso en dos partes. Por otro lado, una fractura costal implica una lesión más grave que resulta de la quiebra de uno o varios huesos de la caja torácica.
Aunque las fisuras de costilla son dolorosas, generalmente no representan un riesgo grave. Sin embargo, las costillas fracturadas pueden romperse en fragmentos pequeños con bordes irregulares que pueden ser peligrosas. Estos bordes afilados pueden dañar estructuras vitales cercanas, como los vasos sanguíneos o los órganos internos principales, aumentando el riesgo de complicaciones como hemorragias internas o lesiones pulmonares.
Síntomas de la fisura o fractura costal
Las fracturas de costilla suelen ser causadas por diversas razones, como accidentes de tráfico, traumatismos, golpes, así como lesiones deportivas y, también, por enfermedades que afectan a la densidad ósea, como la osteoporosis o ciertos tipos de cáncer que provocan desmineralización ósea.
Los principales síntomas al sufrir una fractura de costilla incluyen:
- Dolor en la zona del esternón cuando se ejerce presión sobre la misma.
- Dificultad para respirar.
- Dolores musculares en la zona afectada.
- Dificultad al realizar movimientos.
Al caminar, es posible que se experimente aumento del dolor debido a que la actividad física incrementa la frecuencia respiratoria, lo que puede causar molestias en la zona de la costilla rota. Otra causa de incremento del dolor, es que al dormir adoptamos posturas que involucran movimientos torácicos más profundos o relajados, como dormir de lado o boca arriba.
Diagnóstico de la fisura o fractura costal
El síntoma principal es el dolor en la zona lesionada. Este suele acompañarse de inflamación y hematoma externo o interno. Esta sintomatología puede intensificarse con la respiración, presionando en la zona, con la movilidad del tronco y la espalda, así como al toser o estornudar.
Normalmente, el relato del paciente es suficiente para determinar la existencia de fisura o rotura de las costillas.
El diagnóstico final lo llevará a cabo el médico a través de una radiografía en la que se puedan apreciar las discontinuidades óseas. En el caso de no apreciarse fracturas en la imagen, se repetirá entre los 2-3 próximos días como control, ya que en la primera radiografía puede no presentar señales claras.
Por último, es importante descartar la presencia de un neumotórax asociado a la fractura costal (escapes de aire del pulmón).
Tratamiento para las fisuras o fracturas en las costillas
El tratamiento de este tipo de lesión se basa en el reposo relativo. Esto es, el paciente deberá evitar cargar pesos o hacer esfuerzos físicos intensos, movimientos bruscos de troncos y deportes de contacto.
Durante este periodo (unas 3-6 semanas), la radiofrecuencia es una de las pocas técnicas que se puede aplicar desde los primeros días, ya que acelera la consolidación ósea, drena el hematoma y relaja la musculatura.
También podemos realizar fisioterapia respiratoria para evitar el cúmulo de secreciones y recuperar la capacidad pulmonar.
Una vez el hueso se haya consolidado por completo, relajaremos y estimularemos la musculatura adyacente como el diafragma y realizaremos ejercicios activo-asistidos para ganar mayor expansión torácica y mayor capacidad pulmonar.
El paciente también deberá realizar ejercicios tanto de movilidad de tronco como de la columna en sus diferentes segmentos, ya que después del tiempo de inmovilización todas estas estructuras necesitan también de su recuperación.
Entre los beneficios de la fisioterapia se incluyen:
- Mejora de la capacidad pulmonar.
- Alivio del dolor.
- Mejora de la movilidad.
- Prevención de complicaciones.
¿Cuánto tarda en sanar una costilla rota?
La recuperación de una costilla rota suele tomar entre 6 a 12 semanas, aunque en algunos casos puede extenderse hasta 16 semanas o más. El tiempo puede variar según la gravedad de la lesión, la edad del paciente y su salud general.
Las fisuras o fracturas simples suelen curarse más rápidamente que las fracturas múltiples o desplazadas. Durante el periodo de recuperación, es crucial seguir las indicaciones médicas y evitar actividades que pueden agravar la lesión.
Cómo conducir o correr con una costilla fracturada o fisurada
La Dirección General de Tráfico no proporciona indicaciones específicas sobre cómo conducir después de sufrir una fractura de costilla, ya que las costillas no pueden inmovilizarse con dispositivos como escayolas o collarines. Sin embargo, los expertos suelen recomendar reposo para estas lesiones, aunque no significa que se deba evitar completamente la movilidad.
En cuanto a la actividad física, los médicos no la catalogan como una contraindicación para la recuperación total de la costilla rota. Se pueden seguir realizando caminatas largas o actividades cotidianas, evitando, eso sí: deportes de contacto, movimientos bruscos de tronco o pesos.
¿Cómo dormir con una costilla rota?
Para mejorar la comodidad al dormir con una costilla rota, muchos especialistas sugieren las siguientes recomendaciones:
- Dormir del lado opuesto a la costilla rota: acostarse sobre el lado contrario a la costilla afectada puede reducir la presión y el malestar durante la noche
- Utilizar almohadas: colocar almohadas adicionales detrás de la espalda puede ayudar a mantener una postura más cómoda y aliviar la presión en el área afectada.
- Adoptar una postura erguida: se recomienda evitar movimientos torácicos profundos, como dormir boca abajo, ya que pueden aumentar el dolor.
Para más información o para programar una consulta, no dudes en contactarnos. Estamos aquí para ayudarte en cada paso del camino hacia la recuperación






